LINTERNAS

Los primeros indicios de iluminación portátil se remontan a la antigüedad donde se utilizaban recipientes llenos de brasas y antorchas empapadas de grasa y sebo para mejorar su combustión.

Los griegos empezaron a utilizar de forma generalizada las lámparas de aceite para uso doméstico y ceremonial en templos religiosos y altares.

Durante la Edad Media estaba mucho más extendido el uso de velas fabricadas a partir de grasas animales. La utilización del vidrio para proteger la llama y el uso de nuevos combustibles líquidos eran sólo un paso más en la evolución de este tipo de aparatos.

A finales del XIX se fabrica la primera linterna alimentada con pilas secas y realizada a mano a base de papel y tubos de fibra, un foco y un reflector. Pronto la linterna alcanza una gran popularidad.

Con el paso de los años, se han ido incorporando importantes avances tecnológicos que han permitido la evolución de este producto y su adaptación a diferentes formas, tamaños, usos e innovaciones.